Soy Laia, fotógrafa y madre de dos niñas.
Desde que soy madre entendí que el tiempo pasa demasiado rápido. Los días que hoy parecen normales, mañana se convierten en recuerdos que queremos volver a tocar.
Por eso, en mis sesiones no busco la foto perfecta. Busco la verdad de vuestro momento: las risas espontáneas, los abrazos que aprietan fuerte, las miradas llenas de amor.
Creo un momento tranquilo y cuidado para que no tengáis que preocuparos por nada. Solo tenéis que venir, estar juntos y disfrutar.
Porque lo más valioso no es la perfección, sino los recuerdos reales de vuestra historia.
